Sábado, 27 de Marzo de 2010
El trabajo colectivo de los saurios les dio el laurel que agrava la crisis de Toros
La segunda función entre Cocodrilos de Caracas y Toros de Aragua se escenificó ayer en el Naciones Unidas. El guión no sufrió muchas modificaciones con respecto al día anterior y por ello la película resultó aburrida: los mismos héroes y villanos bajo el mando de los mismos directores y donde toda la audiencia conocía el desenlace: victoria sauria.
Los reptiles volvieron a arrollar a su rival para terminar triunfando 99-65 y así lograr su vigésimo cuarto laurel de la temporada; además de barrer la serie particular ante los astados por 4-0.
El inicio de la trama fue un presagio de lo que se veía venir. Los reptiles se llevaron el primer tramo cómodamente por 15 unidades (20-35) ante un rival que vive un drama digno de una película. Su piloto Ernesto Mijares está apartado del quinteto mientras se negocia el traspaso de su ficha hacia otro conjunto; el gringo Sean Colson tampoco formó parte de la serie por inconvenientes con su pase internacional (ya fue dado de baja y para hoy se espera el arribo del base Quincy Wadley) y por si fuera poco, Alejandro Otaiza salió lesionado de su dedo medio de la mano izquierda.
Por su parte, a los capitalinos le salió todo. Su trabajo colectivo se vio reflejado en que todos los integrantes anotaron puntos y seis de ellos terminaron con doble dígito ofensivo, liderado por Luis Bethelmy (13), Windy Graterol (12) y Tang Hamilton (11).
?A Toros lo veía mejor, pero con unas bajas que tuvieron aflojaron. Ellos querían recuperarse ante nosotros y el trabajo mental era no darle vida?, dijo el coach Néstor Salazar.
Daniel Gómez / Lider en deportes