Viernes, 26 de Junio de 2009
Fue la noche de Carl Elliot, la noche de Leandro García Morales, la noche de Jack Michael Martínez. En fin, fue la noche de Cocodrilos de Caracas.
El conjunto de la capital puso en evidencia su poderío y picó adelante en la semifinal ante Trotamundos de Carabobo, al que venció 91-72, en un repleto Parque Naciones Unidas.
Ejecución ordenada y efectiva en cada ofensiva; intensidad en la defensa y velocidad de vértigo al correr la cancha fueron los ingredientes con los que el elenco saurio puso a raya a un Expreso Azul que se mostró desdibujado, que falló canastos fáciles en las primeras de cambio y que nunca pudo remontar la diferencia que le sacó su rival.
Elliot, García Morales y Martínez se combinaron con 56 de los 91 puntos anotados por Cocodrilos. Martínez, además, dominó los tableros con 17 de los 33 rebotes que sumó el club.
El juego comenzó con media hora de retraso, producto del show de presentación de los miembros del plantel saurio, un espectáculo que subió los decibeles al máximo por la utilización de motocicletas de alta cilindrada en pleno tabloncillo como vehículo de transporte para las cheerleaders.
En contraste, la molestia en el banco de Trotamundos, debido al largo lapso de interrupción para hacer el apropiado calentamiento de sus jugadores, previamente al inicio del juego. De hecho, se dieron 10 minutos más para limpiar la cancha, entrenar y dar el salto entre dos.
Saurios crecidos Desde el inicio, Cocodrilos se vio con mejor disposición. Tuvo paciencia en la ofensiva y cortó los espacios al rival con una marca pegajosa, que secó a los escopeteros del perímetro del club valenciano.
El ataque fluyó para el cinco de casa y allí se decidió todo.
"En una semifinal nadie se puede relajar. Salimos con intensidad y logramos mantener la ventaja que sacamos al inicio. Hoy se vio el Cocodrilos que todos quieren ver, demostramos por qué somos los campeones y a la vez un equipo que está muy unido", dijo Martínez.
"Creo que a ellos le afectó la ausencia de Richard Lugo y nosotros salimos muy fuertes".
Mientras, el entrenador Néstor Salazar señaló que parte del éxito obedeció en parte al cuidadoso estudio que se hizo de cómo jugarle a Trotamundos.
"Preparamos esta serie a conciencia, cuidamos la defensa para contener a los aleros de ellos y nos dio resultado. Pero no podemos confiarnos".
En el otro costado de la cancha, Trotamundos jugó para un acierto de 42% en tiros de campo y falló 15 de 32 tiros libres.
"En muchos pasajes del partido caímos en el desespero, nos enfocamos en el uno contra uno, en vez de correr la ofensiva y eso nos afectó. Pero tenemos que pasar la página, ahora es cuando queda serie por jugar", acotó José "Grillito" Vargas.
José Rubicco Huertas / EL UNIVERSAL